Grandes son las gracias del Señor…
Scritto da Mirella | 14 Giugno, 2010
Queridos amigos, acabo de llegar de un largo viaje….
He estado en Austria y en Alemania para llevar el testimonio de la realidad de Dios y de la realidad de la vida después de la vida.
Exactamente lo que Jesús, con su gracia, con su amabilidad, y con su infinito amor y dulzura, me pidió hacer…hace muchos, muchos años.
Cuando voy de viaje nunca sé a quienes encontraré, ni siquiera sé bien donde voy; confío en quien organiza los encuentros.
Algunas veces la organización es buena…otras veces un poco menos, con aproximados intentos y ciertas desorganizaciones. Creo, sin embargo, que siempre quien prepara todo lo hace de buena fe…es decir, existe la voluntad, el deseo de “hacer” algo por el Señor y esto significa que al final, y yo digo con la ayuda de los ángeles, todo se resuelve bien.
También esta vez ha sido así.
Todo cambia en el momento en el cual entro en la sala, grande o pequeña, e independientemente de cuanta gente haya…y también independientemente del cansancio que yo tenga…
Me acerco a la mesa… y me encuentro en un tú a tú con las personas que vienen a escuchar…
Tomo, como siempre, mi pequeña cruz en mis manos, y miro…miro sus rostros…veo sus sufrimientos e inmediatamente “siento descender” al Espíritu Santo en mi corazón…como miel…
Es un milagro…es una gracia…comprendo que es una gracia…y esto ocurre siempre…todas las veces…
Todas las veces y donde yo esté…El Señor llena mi corazón de “algo” que no se describir…
Ya no son personas desconocidas las personas que veo por primera vez…son personas que amo…
“Siento” que son hijos de Dios y por estos hijos Jesús ha dado su vida…
Extraordinario…emocionante…es maravilla…corazones que palpitan esperando escuchar palabras que vienen del Cielo, palabras de esperanza…palabras de consuelo…palabras de amor…
Así es el Cielo…no se hace esperar…no se hace desear…
Así es el Señor…
Yo hablo…cuento…explico el efecto y fruto de la Fe…explico la Eternidad…la maravillosa vida después de la vida.
El sacerdote que me hace de interprete (yo no hablo alemán) cada tanto interrumpe porque las lágrimas le impiden continuar hablando…muchas veces nuestras miradas se cruzan y sonreímos delante de la belleza de Dios…otros sacerdotes, presentes en la sala están conmovidos, absortos escuchando…
La hermana religiosa que me ha acompañado en este largo viaje en coche, tiene sus manos sobre su pecho…con los ojos cerrados…la veo sonreír…
Dios extiende sus gracias…en los cuerpos…en los corazones…en las almas…
Los ángeles cantan…y Ella, María, la Santísima Mamá abraza a sus hijos…
Respiramos amor…
–…Gracias Mirella…Gracias por todo…¿vuelves el año proximo?…Te esperamos…–
¡Estamos felices!… ¡Soy feliz…!
<<…es probable…volveré seguramente porque me han ofrecido cuatro conferencias en un lugar santo no lejos de aquí…el Rector me ha invitado…gracias a vosotros amigos queridos por vuestro afecto….pero, sobretodo, siempre y para siempre gracias a Ti, Señor…Dios Nuestro…Padre Santo y Eterno…a ti las alabanzas y la gloria por los siglos de los siglos…>
Que la Divina Voluntad nos bendiga a todos…
Vuestra amiga, Mirella
Grandi sono le grazie del Signore…
Scritto da Mirella | 13 Giugno, 2010
Amici carissimi, sono appena tornata da un lungo viaggio….
Sono stata in Austria e in Germania per portare la testimonianza della realtà di Dio e la testimonianza della realtà della vita dopo la vita.
Esattamente ciò che Gesù, con la sua grazia, con la sua amabilità, con il suo infinito amore e dolcezza, mi ha chiesto di fare…tantissimi anni fa.
Quando parto non so mai chi incontrerò, non so neppure bene dove vado, mi fido di chi organizza questi incontri.
Qualche volte l’organizzazione è buona… altre volte un po meno con confusione e approssimazione. Credo, però, che chi organizza sia sempre in buona fede… cioè c’è la volontà, il desiderio di “fare” per il Signore e questo fa si che poi, alla fine, e io dico con l’aiuto degli angeli, tutto si risolve.
Anche questa volta è stato così!
Tutto cambia nel momento in cui entro nella sala, grande o piccola che sia, indipendentemente da quanta gente c’è….e anche dalla mia stanchezza…
Mi avvicino al mio tavolo…
…e mi trovo a tu per tu con le persone che vengono ad ascoltare…
Prendo, come sempre, la mia piccola croce tra le mani, guardo… guardo i loro volti…vedo le loro sofferenze e immediatamente “sento scendere” lo Spirito Santo nel mio cuore…come miele…
È un miracolo…è una grazia…capisco che è una grazia…e questo avviene ogni volta…
Ogni volta e ovunque io sia… il Signore riempie il mio cuore di un “qualcosa” che non so descrivere…
Non sono più persone sconosciute, persone che vedo per la prima volta…ma persone che amo…
“Sento” che sono figli di Dio e che per questi figli Gesù ha dato la sua vita…
Magnifico…esaltante…emozionante…cuori che palpitano in attesa di ascoltare parole che vengono dal Cielo…parole di speranza…parole di conforto…parole d’amore…
Ed ecco il Cielo…non si fa attendere…non si fa desiderare…
Ecco il Signore…
Io parlo…racconto…spiego la conseguenza della fede…spiego l’eternità…la meravigliosa vita della vita dopo la vita…
Il sacerdote che mi fa da interprete ( io non parlo tedesco) ogni tanto si interrompe perchè le lacrime gli impediscono di parlare…tante volte i nostri occhi si incrociano e sorridiamo davanti alla bellezza di Dio…altri sacerdoti, presenti in sala, commossi… assorti nell’ascolto…
La suora, la religiosa, che mi ha accompagnato in questo lungo viaggio in macchina, tiene le mani sul petto…gli occhi chiusi…la vedo sorridere…
Dio elargisce le sue grazie…nei corpi…nei cuori…nelle anime…
Gli Angeli cantano e Lei…Maria…la Mamma Santa abbraccia i suoi figli…
Respiriamo l’Amore…
<<...grazie Mirella...grazie di tutto...ritorni il prossimo anno?...ti aspettiamo...>>
Sono felici…sono felice!…
<<...è probabile...anzi ritornerò sicuramente perchè mi è stato offerto di fare quattro conferenze in un luogo santo non lontano da qui...il rettore mi ha invitata....grazie a voi amici carissimi per l'affetto...ma, sopratutto, sempre e per sempre grazie a te Signore...nostro Dio...Padre Santo ed Eterno...a te la lode e la gloria sei secoli dei secoli....>>
Che la Divina Volontà ci benedica tutti…
La vostra amica Mirella
GRANDE FUE LA SORPRESA…
Scritto da Mirella | 6 Aprile, 2010
Del Evangelio según San Lucas (24, 1-12)
El primer día de la semana, muy de mañana, (las mujeres) vinieron al sepulcro trayendo consigo los aromas que habían preparado.
Encontraron que la piedra había sido removida del sepulcro y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Estando ellas perplejas sobre esto, se le presentaron dos hombres vestidos con hábitos deslumbrantes.
Mientras ellas se quedaron aterrorizadas, y bajaron la cabeza hacia el suelo, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado.
Acordaos como os habló estando aún en Galilea, diciendo que el Hijo del hombre había de ser entregado en poder de pecadores, y ser crucificado, y resucitar al tercer día. Ellas se acordaron de sus palabras y volviendo del sepulcro, comunicaron todo estoa los once y a todos los demás.
Eran María la Magdalena, Juana y María de Santiago y las demás que estaban con ellas. Dijeron esto a los apóstoles, pero a ellos les parecieron desatinos tales relatos y no les creyeron. Pero Pedro se levantó, y corrió al sepulcro, e inclinándose vio sólo los lienzos. Y volvió a casa admirado de lo ocurrido.
Palabra de Dios.
Señor Jesús, tu resurrección es la victoria sobre la muerte, sobre el mal y sobre las tinieblas.
Tu triunfo toca nuestra existencia y es para todos nosotros el inicio de una vida santa. Te lo pedimos a ti.
Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amen.
Amigos queridísimos, unidos en el abrazo de Cristo Jesús Resucitado e inmersos en su luz santa, festejemos, en la paz, la dulzura de la paz sin fin.
Vuestra amiga.
Mirella.
« Lettere Precedenti




